Hodor.
Hodor, nacido en en diciembre de 2019, llegó a ‘La Gatoteca’ en diciembre de 2025 junto a su hija Nur y otros gatos rescatados provenientes de una situación de Síndrome de Noé que, aunque estaba atendida dentro de las posibilidades de su humana, acabó desbordándose y haciendo necesaria nuestra intervención.
Desde el primer momento, Hodor nos conquistó, y es que a pesar de que al principio tenía algo de susto, sus andares y miradas eran una maravilla. Además, gracias a la adaptación que ha ido teniendo, ahora se deja acariciar y mimar casi siempre. Es un señor tranquilo y poco juguetón, de esos que prefieren la calma a la actividad constante y, sobre todo, es inseparable de Nur, ya que se buscan cuando no se ven y se llaman mutuamente, como si necesitaran saber siempre dónde está el otro.
Su adaptación ha sido lenta, pero muy bonita. Poco a poco ha ido ganando confianza y hoy convive perfectamente tanto con otros gatos como con los humanos. Es un avance que nos alegra muchísimo porque ver a un gato que llega de una situación compleja y acaba encontrando un lugar seguro siempre es una de las mejores partes de nuestro trabajo.
Yato.
Yato es el vivo ejemplo de un gato tímido, tiene una personalidad muy peculiar, aun con ese carácter tímido es un gato muy curioso, le gusta mucho interactuar con lo que le rodea, pero a su ritmo, necesita sentirse seguro. Yato ha desarrollado necrosis avascular de la cabeza del fémur, es una lesión bastante complicada que requiere de una cirujía y que le afecta mucho a su movilidad.
Tula.
Tula ha tenido una vida complicada… Es fruto de un CER, donde la cogieron para esterilizar, acompañada de dos cachorros. Pero su estado de salud estaba tan deteriorado, que no podían permitirse liberarla en esas condiciones. Y poco a poco, sociabilizó lo suficiente como para no ser devuelta a su colonia de forma segura.
Dawn y Dusk.
Dawn y Dusk son dos hermanas super amorosas y graciosas, pero que no saben relacionarse ni convivir con otros gatos que no sean ellas. Esto implica que tengan que estar aisladas, esperando una familia con la que encajen, y ocupando un gran espacio para ellas que podríamos destinar a muchos otros gatetes que necesitan nuestra ayuda…
Ciempozuelos.
Estos cuatro gatetes provienen de un síndrome de Noé de más de 20 gatos. Están sanotes todos, pero tienen miedo hasta de su propia existencia… Van a ser duros meses para trabajar con ellos y ganarnos su confianza, ¿nos ayudas con su manutención?

